En la ruta hacia una verdadera economía circular, el éxito no solo se mide en toneladas de plástico procesado, sino en el fortalecimiento de las comunidades que hacen posible que el material llegue a nuestras manos.
En Flexo Spring, entendemos que las bodegas de reciclaje son el corazón de nuestra economía circular. Son estos lugares donde ocurre la magia de la recepción, clasificación y transformación de los residuos plásticos posconsumo en la materia prima que da vida a nuevas soluciones de empaque.
Un hito que marca la diferencia: Pesaje con precisión y confianza
Al cierre de 2025, dimos un paso firme en nuestro programa de gestión social. Entregamos 15 básculas industriales con capacidades de 500kg y 1000kg a bodegas aliadas estratégicas.
¿Por qué este equipo es vital?
- Agilidad: Reduce los tiempos de espera para los recicladores al ingresar su material.
- Transparencia: Genera total confiabilidad en el pesaje, asegurando que cada gramo de esfuerzo del reciclador sea reconocido justamente.
- Control de inventario: Permite a las bodegas profesionalizar sus ingresos y mejorar su rentabilidad.
Alianzas que impulsan el cambio
Este logro no es un esfuerzo aislado. Estas 15 bodegas forman parte de la red de proveeduría de Biocirculo, nuestro aliado estratégico en resina posconsumo (PCR) con quien trabajamos de la mano desde hace más de 3 años a través de su programa “Comunidad Biocirculo”.
Esta sinergia garantiza que el material que utilizamos en Flexo Spring tenga una trazabilidad clara y un impacto social positivo desde el primer eslabón.
Mirando hacia el futuro: ¿Qué viene en 2026?
El fortalecimiento operativo no se detiene. Para este 2026, nuestro compromiso es seguir robusteciendo las capacidades de estas bodegas. Tenemos claro que, al mejorar la tecnología y los procesos de nuestros aliados, no solo aseguramos nuestra materia prima, sino que contribuimos directamente a la dignificación del oficio del reciclador.

